La movilidad internacional y el intercambio académico son fundamentales para la formación de profesionales de la salud capaces de enfrentar desafíos clínicos complejos y contribuir al desarrollo de sus países de origen. Este proyecto responde a la necesidad de crear oportunidades formativas que combinen experiencia práctica, aprendizaje supervisado y desarrollo profesional en un contexto internacional.
La participación en este programa permitirá a los residentes iberoamericanos:
- Adquirir competencias clínicas y profesionales aplicables en su práctica médica local.
- Fortalecer la cooperación académica y cultural entre instituciones sanitarias.
- Mejorar la calidad de la formación médica internacional, alineada con estándares globales.
El programa tendrá una duración de un mes y contará con un número de plazas limitado, entre 8 y 10 residentes por edición, con el fin de garantizar una formación personalizada, supervisada y de alta calidad.
Asimismo, la implementación de este programa contribuye al fortalecimiento del proyecto REDISC, promoviendo un modelo replicable de formación internacional sostenible, evaluable y con impacto académico, clínico y social.
